Eduardo Riol .com

De cómo llevar una página sabiendo un poco de mucho y mucho de muy poco

Rusia culmina la fechoría

Con el reconocimiento de Abjasia y Osetia del Sur como repúblicas independientes, Rusia se reconoce la facultad de firmar acuerdos bilaterales con los gobiernos de estos territorios caucásicos, y por lo tanto, se apropia del derecho de defenderlas de un ataque al que Georgia está obligada si quiere sobrevivir, pero que probablemente nunca se produzca si Occidente no da pronto un golpe encima de la mesa.

Uno no sabe si la pretensión de Rusia es extender su maltrecha influencia internacional, ampliar sus fronteras físicas o atacar Estados Unidos a través de su gran bastión en la zona. Probablemente todo a la vez, porque en realidad, las tres cosas son lo mismo. Y si el títere del Kremlin afirma que no tiene miedo de una nueva guerra fría, parece una clara invitación a que Bush retorne de su prejubilación y se ponga a hacer algo útil en los pocos meses que le quedan.

Sobre árboles y nueces

“Nuestros votos no están en el PSOE o en el PP, por mucho que apacigüemos nuestros planteamientos, están en el mundo ‘abertzale’. Éste es nuestro caladero, y donde tenemos que pescar.”

Xabier Arzalluz, entrevista en El Mundo

Mark Spitz da en el clavo

Interesante artículo del hasta hace pocos días mejor nadador de la historia, Mark Spitz, dejando claro que unos Juegos Olímpicos no cambian gobiernos ni mejoran la situación política.

Primero porque no están para eso, por mucho que se empeñen los jerifaltes del COI. Segundo porque no tienen capacidad para eso: como dice el siete veces campeón olímpico en Munich, “una vez que [el COI] concede la organización de los Juegos a China, pierde todo su poder político, toda capacidad de decirle al gobierno de China lo que debe hacer, del mismo modo que no lo hace con los Estados Unidos”.

Además, sinceramente, ni siquiera creo que el objetivo perseguido dando los Juegos a Pekín fuera el de humanizar China. No hay nadie tan tonto. Se buscaba el éxito mediático, económico y deportivo y eso se ha conseguido sobradamente. No hacía falta ser tan hipócritas.

Vía El Mundo

PD: Leo también en El Mundo con pesar que Margaret Thatcher padece demencia senil. Es una triste ironía que los dos políticos que compartieron la dura tarea de proteger los valores occidentales frente al totalitarismo soviético vayan a compartir el mismo final -Ronald Reagan murió en 2004 tras un largo proceso de alzheimer-.

Cinismo

Del griego κυνισμός, en ruso no sé cómo se escribirá, pero sí cómo se pone en práctica.

Titular: “Rusia asegura que completará su salida de Georgia entre el jueves y el viernes”

Entradilla: “Dejará un contingente de 500 soldados”

Vía Público

El títere del Kremlin -Putin al habla-

El presidente títere de la semidemocracia rusa, Dmitri Medvédev, dice tras la infame invasión de Georgia orquestada por Putin que su gobierno respetaría lo que tanto Abjasia como Osetia del Sur decidiesen sobre su futuro.

La rapidez que se ha dado la Federación Rusa en aplastar el intento georgiano de restablecer el orden en su propio territorio lleva a sospechar que dicho respeto sólo sería vinculante si lo que abjasios y surosetas decidiesen fuera la reintegración en el gigante eurasiático. Habría que ver si Medvédev -quiero decir Putin- mantendría su palabra en el caso de que las repúblicas caucásicas votasen por su independencia.

Y mientras Occidente a por uvas.

Muere la conciencia de Rusia

Aleksandr Solzhenitsyn no fue lo que estrictamente llamaríamos un liberal al modo capitalista occidental, pero fue la voz que ayudó a destapar las peores barbaries del estalinismo soviético, que sufrió durante largos años en sus propias carnes, y que plasmó brillantemente en Archipiélago Gulag, su obra cumbre.

Denostado en su propia patria durante décadas,  cuando volvió a Moscú tras la caída de la Unión Soviética denunció una realidad entonces difusa: la inexistencia de democracia real en la nueva Rusia que estaba forjando Boris Yeltsin. Además, cabe destacar que fue inmisericordemente satanizado por la izquierda española en los 70 cuando afirmó que la dictadura soviética era mucho peor que la franquista.

El tiempo, en ambas cosas, le ha dado la razón.


¿Cabe más ironía en una sola noticia?

El ayuntamiento de Valladolid, de la mano del autoproclamado liberal Javier León de la Riva -qué risa da el keynesiano avergonzado-, tiene la solución perfecta para acabar con la crisis:

“El Ayuntamiento prevé subir los impuestos para compensar los efectos de la crisis”.

Señor, qué cruz de políticos, no aprenden nada.

Vía El Norte de Castilla

“Ella ha sido la unica criatura que ha logrado ablandar mi corazón de piedra. Ella ha muerto y, con ella, han muerto todos los sentimientos de afecto que yo tenía para la humanidad.”

Iósif Visariónovich Dzhugashvili, alias Stalin, en 1907, tras el fallecimiento de su esposa Catalina.

Vía Wikiquote

Y España encontró su estilo

Durante décadas se especuló con que la maldición que perseguía a España en los grandes torneos no era tal, sino que simplemente se trataba de un grupo de buenos jugadores sin un denominador común que marcara el estilo que todo gran campeón debe imprimir en su juego, y que eso se pagaba en las grandes citas.

La fortaleza alemana, la solidez defensiva italiana y su manejo de los tiempos, la garra argentina, la magia brasileña, el ataque holandés son sólo unos ejemplos de los tópicos que bautizan el estilo propio de los grandes conjuntos. ¿Y España?

La selección de Aragonés -pedir perdón a este señor me llevaría un post entero-, ha demostrado que España debe ser fiel reflejo del estilo de juego de su liga, donde los grandes conjuntos juegan a mantener el balón en sus pies el máximo tiempo posible para tocar y tocar la bola hasta encontrar el hueco hacia el gol, o si no… seguir tocándola.

Sí, España ha encontrado su estilo: el toque y la posesión. A partir de ahora, igual que cuando juegas contra Italia ya sabes que sufrirás un mundo para marcarles un gol, cualquiera que se enfrente a nuestra selección deberá saber que difícilmente olerá la bola en todo el partido.

“Es imposible hablar de tal manera que no se pueda ser malinterpretado”

Un aviso más para la vida diaria que agradecer a Karl Popper.

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