Cabe una última posibilidad, que el gobierno efectivamente vaya a aplicar esta medida para recaudar más y no por una cuestión de igualdad de deberes civiles, en cuyo caso habría que empezar a pensar que estamos en manos de gente verdaderamente desorientada.
La igualdad de derechos de los ciudadanos que residen en España es un bien mayor de la Constitución, por lo que se hace difícil entender que alguien pueda ver mal que los jugadores tributen de la misma manera que el resto de los trabajadores, salvo por supuesto los clubes de fútbol, ya que en un país acostumbrado al proteccionismo tipo elquenolloranomama no debe sorprendernos que alguien defienda su chiringuito contra toda lógica y razonamiento.
Esta noche comienza por fin la NBA, la mejor competición deportiva anual del planeta. Por desgracia Pau Gasol se perderá el primer partido, y quién sabe si alguno más. Aún así los Lakers no deben tener problema en empezar a mandar desde el principio. En el Oeste sólo veo a San Antonio con capacidad para hacerles frente.
Por otro lado en el Este los más fuertes son Orlando, Cleveland y Boston, probablemente por ese mismo orden.
Una prueba más de la omnipresente impaciencia de la prensa deportiva, fruto quizás del afán de fabricar noticias a un ritmo acorde con la monstruosa demanda. Quien hace unas semanas era un crack hoy es poco menos que un estorbo, una falta de memoria heredada de la prensa generalista:
Mucho se ha escrito este fin de semana sobre Andrés Montes. Para mí siempre será la persona que más influyó en mi afición por el baloncesto. Pertenezco quizás a esa generación de la que habla Santiago Segurola en su magnífica necrológica de ayer. Siempre nos quedarán aquellos míticos tiempos muertos en los que en lugar de atiborrar a la audiencia de publicidad Andrés Montes y Antoni Daimiel se dedicaban a amenizar las madrugadas con los temas extradeportivos más variopintos:
Después como narrador de fútbol, aunque provocase grandes controversias, siempre me pareció mejor que el estilo anodino y lineal de otros. Me estoy refiriendo a los narradores de TVE, por supuesto, pero también a Antena 3 y Telecinco. En ese sentido Montes fue completamente diferente al resto.
“El portero debe sentir en ocasiones una especie de soledad, sobre todo cuando las cosas van mal. Porque te han metido un gol un poco tonto, y sorprendes a tus defensas que no te dicen nada, no se meten contigo, pero ves la cara de tristeza, la cara de enfado, la cara de desesperación si es un partido importante y estás perdiendo por ese gol.
Y en esas ocasiones te gustaría ser un topo, meterte por debajo de la hierba e irte a casa sin que nadie te viera, porque te abruma el peso de la responsabilidad. El puesto de portero es el de mayor responsabilidad. Eres el último baluarte, y si tu fallas se va todo al garete. Y si piensas en las primas que se dan por ganar un partido, piensas: Ahora a estos les he dejado sin un duro. Qué va a pasar, qué van a pensar de mí.
Sí, es un puesto difícil, muy delicado. Pero para mi gusto también es el más bonito de todos, porque cuando aciertas y tienes una tarde buena, el campo se vuelca y oyes los aplausos y la gente te vitorea, y eso enorgullece, satisface el ego. Por eso digo que es el más bonito pero el más difícil”.
Parece como si Zapatero intuyera que en los próximos años los escasos éxitos que le aguardan a nuestro país vayan a ser todos en el plano deportivo, y se frote las manos pensando en la cantidad de fotos que le esperan, rodeado de campeones y héroes; nada que ver con el saliente Solbes, que se ha ganado a pulso el título de peor ministro de Economía de la democracia.
Desconocido para el gran público, Bill Laimbeer es sin embargo uno de los mejores pívots defensivos de la historia y probablemente el tipo más duro que jamás haya pisado una cancha de baloncesto. Quizás el único hombre vivo capaz de enfrentarse con éxito a los armarios negros que habitaban las zonas NBA en los 80 y principios de los 90.
Y lo que es más importante, uno de mis jugadores favoritos de siempre.