Un gobierno en ruinas

Sin lugar a dudas las dos últimas han sido las peores semanas para un gobierno de España desde la invasión angloamericana de Irak, al menos en lo que a popularidad se refiere. Zapatero por primera vez ha caído en valoración por debajo de Rajoy. Si hace unos días Corbacho decía que enero no sería un mal mes para el paro, acabamos de descubrir que lejos de ser siquiera regular ha sido verdaderamente nefasto. Y por si fuera poco, el asunto de la jubilación ha sido tan mal llevado por este gobierno como acostumbra con todos los asuntos económicos.

Además, la izquierda laicista (que en España es casi toda) anda muy cabreada con su antaño ídolo no sólo por el tema de las pensiones, si no también por el asunto de la oración con Obama, y empiezan a ver en su actitud hacia el mulato presidente una copia de lo que según ellos ocurría entre Aznar y Bush. Así pues, las próximas encuestas, que ya están tardando en salir, probablemente reflejen una victoria holgada del PP. El problema para los españoles es saber si Rajoy lo haría mejor que Zapatero. Yo hoy por hoy quiero creer que sí, pero con lo mal que está la cosa, hacerlo un poco mejor no será suficiente, y hay gente en el PP que inspira mucha más confianza que su tibio presidente.

¿Rajoy vs. Blanco?

Dice el supuestamente bien informado ex-director de Público, Ignacio Escolar, que Pepe Blanco es uno de los principales candidatos para sustituir a Zapatero ante su cada vez menos improbable adiós en 2012. No sé si será una broma pesada, pero dejando de lado el análisis del impacto que esto tendría en los resultados, lo que sí está claro es que estaríamos ante el cartel electoral de más bajo nivel en muchas décadas.

Sería difícil encontrar incluso en toda la II República y la anterior Restauración un dúo peor que Rajoy y Blanco, por supuesto salvando las distancias entre ambos.

La última moda climática

Ahora resulta que el agujero en la capa de ozono es bueno. Eso sí, está desapareciendo, pero eso ahora parece ser muy malo. Vaya lío, lo que han cambiado las cosas desde las amenazas de enfriamiento global a principios de los 70. Unos dicen que la cosa se calienta, otros en cambio se ponen retro y dicen que la edad de hielo es inminente.

Mientras tanto viviremos el día a día y nos abrigaremos, porque hoy, lo que se dice frío, hace un rato.

El editorial de los doce

Al hilo del asunto del editorial conjunto de los doce periódicos catalanes: es curioso cómo la élite social catalana cada vez asimila más comportamientos del franquismo. Prueba clara de ello es comprobar cómo tantos medios de comunicación se ponen de acuerdo y proclaman al unísono no una crítica contra el poder, sino una salvaguarda del mismo.

Por supuesto en un país en el que se presupone la libertad de prensa, la libertad de opinión debe estar siempre presente, pero cabría preguntarse hasta qué punto la opinión de un sistema de medios de comunicación tan ampliamente subvencionado e intervenido por el propio gobierno catalán puede llegar a tener algo de libre.

Guardiola dice una tontería

Y eso, al contrario que en el caso de su presidente, es noticia:

“El Gobierno necesita dinero y por eso quiere reformar la Ley Beckham.

¿Qué son los 100 millones en los que la LFP calcula el incremento de la fiscalidad de los clubes comparado con el ingente gasto que afronta el gobierno socialista en su errónea política de huida hacia adelante?

Cabe una última posibilidad, que el gobierno efectivamente vaya a aplicar esta medida para recaudar más y no por una cuestión de igualdad de deberes civiles, en cuyo caso habría que empezar a pensar que estamos en manos de gente verdaderamente desorientada.

El nuevo IRPF futbolero

La igualdad de derechos de los ciudadanos que residen en España es un bien mayor de la Constitución, por lo que se hace difícil entender que alguien pueda ver mal que los jugadores tributen de la misma manera que el resto de los trabajadores, salvo por supuesto los clubes de fútbol, ya que en un país acostumbrado al proteccionismo tipo elquenolloranomama no debe sorprendernos que alguien defienda su chiringuito contra toda lógica y razonamiento.

Ahora bien, otro aspecto sería discutir si un tipo progresivo tan alto que alcanza un 43% para las rentas más opulentas es beneficioso. Tal vez es hora de valorar como alternativa seria para España el tipo único, curiosamente defendido también últimamente en algunos círculos de la izquierda.