Muere la conciencia de Rusia

Aleksandr Solzhenitsyn no fue lo que estrictamente llamaríamos un liberal al modo capitalista occidental, pero fue la voz que ayudó a destapar las peores barbaries del estalinismo soviético, que sufrió durante largos años en sus propias carnes, y que plasmó brillantemente en Archipiélago Gulag, su obra cumbre.

Denostado en su propia patria durante décadas,  cuando volvió a Moscú tras la caída de la Unión Soviética denunció una realidad entonces difusa: la inexistencia de democracia real en la nueva Rusia que estaba forjando Boris Yeltsin. Además, cabe destacar que fue inmisericordemente satanizado por la izquierda española en los 70 cuando afirmó que la dictadura soviética era mucho peor que la franquista.

El tiempo, en ambas cosas, le ha dado la razón.




2 respuestas to “Muere la conciencia de Rusia”

  1. ROJOMASON dice:

    El ruso te saluda, Maroto y el de la moto se han ido de vacaciones.

    Al menos que alguien comente en tu blog ( aunque liberal, bueno, por cierto).

    Hasta otra.

  2. eduriol dice:

    Jaja, de acuerdo, ruso. Siempre tranquiliza descubrir que hay gente que se queda currando, aunque sea currando en pro de la Revolución. ;)

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